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jueves, 12 de diciembre de 2013

HIELO EN EL PARABRISAS DEL COCHE


Si en invierno tu coche es de los que pasan la noche a la intemperie, por la mañana puedes encontrarlo con una capa de hielo en el parabrisas. ¿Qué hacer? En esto como en todo, lo primero es prevenir.

Se previsor: Lleva siempre una rasqueta de plástico de las que venden en cualquier tienda de recambios para automóvil, una botella de anticongelante o un frasco de alcohol, también es recomendable una manta vieja, un cartón o periódicos. Por la noche, separa los limpiaparabrisas del cristal, para evitar que la goma se quede pegada al hielo

¿Cómo evitar la formación de hielo?: 
Coloca la manta tapando el parabrisas y sujétala con las puertas.
Si no tienes una manta puedes utilizar un cartón grande o una gruesa capa de periódicos sujetándolos con los limpiaparabrisas.

También existen algunos trucos caseros para evitar la formación del hielo:
Si frotas el parabrisas con una patata partida por la mitad, se forma una película protectora que impedirá que se hiele. Pero a la mañana siguiente deberás limpiar el parabrisas.
Otro truco casero es echar sobre el parabrisas una disolución de agua y vinagre (tres partes de vinagre una de agua.)

Hasta aquí hemos visto como evitar que se forme el hielo, pero ¿qué hacer si la helada nos ha sorprendido?

 Primero vamos a ver que no debemos hacer:
Nunca se te ocurra echar agua caliente sobre el parabrisas o demás cristales de tu coche si están helados. El drástico cambio de temperatura podrá rajar el cristal.
Tampoco eches SAL directamente en el parabrisas. La sal sobre el cristal puede provocar arañazos, además este elemento es corrosivo para la chapa de la carrocería.

Quitar el hielo siempre es una tarea poco agradable, vamos a ver la forma de quitarlo rápido y sencillamente:
Enciende el motor del coche, activa la calefacción, dirige los aireadores hacia el parabrisas y conecta la luneta térmica, con esto conseguirás ablandar el hielo.
Baja un poco alguna de las ventanillas del coche para que no se empañen los cristales.
Si has sido previsor y llevas alcohol o anticongelante, rocía el parabrisas, espera unos segundos y después puedes empezar a utilizar la rasqueta, siempre desde los bordes hacia el centro. No olvides las ventanillas laterales, la luneta trasera y los espejos retrovisores. Es tan importante ver correctamente hacia delante, como hacia atrás.
Si no has sido previsor, lo primero, paciencia porque tardarás bastante más tiempo. Lo primero enciende el motor, activa la calefacción y la luneta térmica y no olvides abrir un poco las ventanillas. Espera a que empiece a ablandar el hielo y en lugar de la rasqueta puedes utilizar cualquier tarjeta parecida a las de crédito, pero ten en cuenta que tardarás más y que quedará inservible, (la del hotel es una buena opción). No utilices cualquier plástico como por ejemplo la caja del CD porque rayarás los cristales.



¿Y los faros?
Además del parabrisas, el hielo también suele cubrir los faros del coche. Si tu automóvil lleva lámparas convencionales de incandescencia, no te preocupes: el calor que genera la bombilla al encenderla descongelará la superficie y la mantendrá limpia. Sin embargo, si tu coche equipa faros de xenón o LED, debes saber que su luz es mucho más fría y el calor que generan no es suficiente para descongelarlos. Tendrás que hacer lo mismo que en el parabrisas si quieres que iluminen bien y no deslumbren al tráfico contrario.


jueves, 27 de junio de 2013

EVOLUCIÓN DE LOS TUBOS DE ESCAPE


En los treinta años que Dicale lleva como distribuidor de silenciosos y tubos de escape, éstos han sufrido una importante evolución.
De los silenciadores estándares que se fabricaban con acero bajo en carbono, con seis meses de garantía, pasamos a los silenciosos fabricados con chapa aluminizada que supuso un gran avance en la lucha contra la corrosión, extendiéndose la garantía a un año.
Pero la verdadera revolución llegó de la mano de Fonos-Walker con el Aluminox Pro.
La chapa interna de estos silenciosos está recubierta con una capa de 150g/m2 de aluminio frente a los 90g de la chapa aluminizada estándar. Gracias al mayor grosor de la capa de aluminio ofrecen mayor resistencia contra la corrosión, extendiéndose la garantía (contra defectos o corrosión) a los dos años.

La evolución no ha sido solamente en la calidad. El diseño de los silenciosos y, como no, el precio, han sufrido un importante cambio.

A continuación hacemos una comparativa con alguno de los silenciosos de una marca de coches que está fuertemente vinculada con nuestra ciudad: Fasa Renault.

 


jueves, 23 de mayo de 2013

SISTEMA DE ESCAPE (MOTOR DIESEL)



SISTEMA DE ESCAPE EN UN COCHE CON MOTOR DIESEL

Un coche con motor diésel al igual que  uno de gasolina, puede llevar: un tubo de colector, un catalizador, tubería y silencioso intermedio y un silencioso trasero. Además el vehículo equipado con motor diésel lleva un filtro de partículas, conocido como FAP o DPF y una sonda Lambda.

¿Qué es el filtro de partículas?



Se trata de un monolito fabricado en carburo de silicio impregnado con platino y paladio. 
Lo montan los motores diésel modernos para cumplir con la normativa de consumos y emisiones, concrétamente la norma Euro4.
Conocido como FAP o DPF, es un dispositivo ubicado en el sistema de escape que se encarga de retener todas las partículas sólidas generadas por los motores diesel.
Una vez que el filtro está lleno de esas partículas, él mismo se encarga de incinerarlas, reduciendo así el nivel de emisiones contaminantes protegiendo el medio ambiente. Este proceso se conoce como regeneración.

 ¿Cómo elimina las partículas un DPF o FAP ?


Pero el filtro de partículas sólo funciona a partir de unos 400/600 grados, por lo que puede presentar problemas de limpieza, (eliminación de las partículas), en las condiciones de funcionamiento en las que no se alcanzan, en el DPF, estas temperaturas:

  • Utilización exclusiva en ciudad 
  • Utilización a velocidades inferiores a 60 kilómetros por hora 
  • Cortos recorridos
De media, el filtro necesita que se circule durante una media hora aprox. por encima de unas 2.500 rpm. para que los gases de escape alcancen una temperatura lo suficientemente elevada, unos 600 grados, para que se incineren las partículas sólidas. Si se circula muy poco por encima de este régimen, cuando el filtro está lleno de esas partículas, el propio motor tendrá que realizar un ciclo de regeneración; para ello, inyectará más carburante del habitual, algo que aumenta la temperatura de los gases de escape.
Suele encenderse una luz en el salpicadero que nos indica que se procederá a la regeneración activa.
 Estos ciclos se pueden producir cada 1.000 ó 1.200 km, durante este proceso, el consumo de combustible aumenta entre un 10-15%  y el sonido del motor se vuelve más grave; suele durar unos 20 minutos, durante los cuales se puede circular, pero no se debe parar el motor. Si se interrumpe este ciclo en más de tres ocasiones, un testigo luminoso nos indicará que debemos acudir al taller para que realicen allí la regeneración

Para evitar este problema basta con circular a velocidades superiores a los 80 kilómetros por hora durante unos 20 minutos.

Con el filtro antipartículas (DPF o FAP) se consigue capturar cerca del 99% de las partículas contaminantes. Un coche propulsado por diesel con un filtro instalado, no emitirá humo visible de su tubo de escape.


¿Que es la sonda Lambda?



La sonda lambda (Sonda-λ), es un sensor que está situado en el conducto de escape, inmediatamente antes del catalizador, de forma que puede medir la concentración de oxígeno en los gases de escape antes de que sufran alguna alteración.
Informa a la caja de control del motor sobre la cantidad de oxígeno presente en el gas de escape que se produce en la combustión. Con esa información, la caja de control deduce la cantidad de combustible que hay que inyectar a los cilindros para obtener la relación idónea de aire-combustible.
La regulación lambda reduce el consumo así como las emisiones contaminantes, lo que facilita el cumplimiento de las normativas anti-contaminación.
Tiene una vida útil aproximada de 160.000 km. y es aconsejable cambiarla siempre que se cambie el catalizador o el filtro de partículas.
Indicios que podrían indicar la necesidad de cambiar la sonda lambda:
  •  El indicador de «fallo de gestión del motor» puede iluminarse mientras el vehículo rueda.
  •   El motor da tirones y falta potencia en la aceleración.

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